Se subió a sus tacones y decidió comerse el mundo.
Su mundo se estaba destruyendo en cachitos chicos, ella se agarro a la locura, como ese rayo luz que entra por la ventana de su habitación, guardo su escena y sus excusas, se puso su vestido más corto, esa noche no iba a escuchar a nada de nadie, se miro al espejo se peino y maquillo.La función debe continuar.
El final era tal, y como lo imaginaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario